Ya llegó la Navidad…

… la nieve cubre los parques,

y otra ve las campaná,

ya me vuerto a equivocá,

con los cuartos no se vale…

DICEN…

(Buscando en el baúl de los recuerdos he encontrado esto. La última modificación es de Oct-06. A saber cuando lo parí. Más no deja de ser curioso cuán cíclica es la Vida. Nos empeñamos en andar, en avanzar, sin darnos cuenta de que la mayoría de las veces tan sólo lo hacemos en círculos.)

Dicen (buena forma de empezar un… texto?, relato?, libro? lo que sea que más da. Hablando sobre lo que otros dicen; en el fondo, hablando sobre lo que uno mismo piensa. Con independencia de si lo “dice” o no y sin analizar los motivos de porque lo hace o lo deja de hacer.)

 Dicen, la verdad es que dicen, decimos, muchas cosas. Sin saber bien porque, generalmente porque “como dicen” es más fácil decir que hacer.

 Nueva casa, nuevo curso, mismos hábitos. Las tres de la madrugada aporreando un teclado sin saber bien porque pero siguiendo el empuje de una fuerza interior que me impide conciliar el sueño y que me guía hasta la pantalla de mi viejo ordenador. Musa, inspiración, mala conciencia, “Dios”, locura,… que se yo.

 Antaño escribía para…, hoy, en la mayoría de las noches, tan sólo por. Es esa extraña sensación, esa necesidad de expresar lo que llevas dentro sin que seas consciente de que es realmente.

 Es el escribir de forma autómata mientras los pensamientos se vislumbran en la mente a la  velocidad que desaparecen cuál estrellas fugaces y desde luego infinitamente a una superior a la que soy capaz de escribir.

 Es  releer frases inconexas y rescribir parte de ellas si sus orígenes regresan a la mente. Es emplear palabras rimbombantes, que desconocías que estuvieran ahí y que manan sin ser llamadas.

 Es empezar con una idea y acabar repitiendo lo mismo. Es estar cansado de ser quién eres y no tener más remedio que dormir.

 Es, … una noche más.

PARADOJAS…

Hoy tenemos casas más grandes, y familias más pequeñas.

Casas estupendas para hogares rotos.

Más comodidades, pero menos tiempo.

 

Más licenciaturas, pero menos sentido común.

Más conocimientos, pero menos juicio.

 

Más “expertos” y más problemas.

Más medicinas y menos Salud.

 

Nos sobra Cantidad, nos falta Calidad.

Más entretenimiento, pero menos diversión.

Más alimentos, menos nutrición.

 

Multiplicamos posesiones y dividimos valores.

Hablamos demasiado y escuchamos poco.

 

Llegamos a la luna,…

 pero somos incapaces de cruzar la calle para saludar a los vecinos.

Conquistamos el espacio exterior y nos olvidamos del interior.

 

Aprendemos a “buscarnos la vida”, no a VIVIR.

Añadimos años a la vida a costa de restarle VIDA a los años.

 

Paradojas…